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Certificación halal en cosmética: qué cambia respecto a la alimentación

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La cosmética halal crece más rápido que el sector alimentario y tiene sus propios puntos críticos. No basta con trasladar el enfoque de una fábrica de alimentos.

La demanda de cosmética halal crece a ritmo sostenido, empujada por una población joven, urbana y con criterio de compra propio. Para un fabricante europeo es una oportunidad clara, pero el enfoque no es el mismo que en alimentación.

Los tres puntos que definen el expediente

Ingredientes de origen animal. La cosmética está llena de ellos y a menudo con nombres que no lo delatan: derivados de sebo en emulgentes y estearatos, colágeno, elastina, queratina, ácido hialurónico de origen animal, cochinilla como colorante. Cada uno exige documentar su origen.

Alcohol. Es el punto más discutido. Su presencia como disolvente o conservante es habitual en perfumería y en formulaciones acuosas. El criterio depende del origen del alcohol y de la norma de referencia, y conviene resolverlo al principio del proyecto y no al final.

Permeabilidad al agua. Es un requisito particular de la cosmética que sorprende a quien viene de alimentación: en algunos criterios, un producto que forma una película impermeable sobre la piel o la uña puede plantear objeciones por impedir la ablución ritual. Afecta sobre todo a esmaltes y a ciertos productos de larga duración.

Lo que se comparte con alimentación

El resto del sistema es reconocible: trazabilidad de materias primas, control de proveedores, prevención de contaminación cruzada, procedimientos de limpieza documentados y un responsable interno del sistema halal. Si la planta ya tiene un sistema de calidad maduro, buena parte del trabajo está hecho.

El eslabón débil: la cadena de suministro

En cosmética, la formulación depende de un número alto de proveedores especializados, y muchos entregan mezclas ya preparadas. El problema clásico es la materia prima compuesta: un ingrediente que a su vez contiene cinco, de los cuales el proveedor solo declara la función. Sin desglose no hay certificación posible, y conseguir ese desglose es lo que más suele alargar el proceso.

Recomendación

Empiece por el inventario de ingredientes y pida a cada proveedor la declaración de origen antes de tocar nada más. Sabrá en pocas semanas si su formulación actual es certificable o si hay que reformular, que es la información que de verdad condiciona el calendario.

Fuentes de referencia

Enlaces y documentación oficial de los organismos citados. Este artículo es de elaboración propia.

  • Normas SMIIC aplicables a cosmética halal
  • Reglamento (CE) 1223/2009 sobre productos cosméticos (marco europeo aplicable en paralelo)

¿Le afecta esto a su producto?

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